viernes, 23 de noviembre de 2007

Imoen


Imoen llegó al Orfanato de Ventormenta con sólo 3 años procedente de una zona de guerra. Su única posesión en aquel momento era un cachorro que con el tiempo se convertiría en su dientes de sable, Uñitas. A punto de ser rechazada por falta de espacio, fue acogida finalmente gracias a la insistencia de Ruiseñor, a la que considera su segunda madre.
Muy reservada acerca de su pasado, del que no recuerda apenas nada, Imoen creció hasta convertirse en una mujer de generosas curvas y dura mirada que rechaza cualquier tipo de relación sentimental por motivos que sólo ella conoce. Contraviniendo los deseos de las cuidadoras del Orfanato, que querían que fuera costurera, Imoen decidió, con sólo 8 años, aprender a trabajar el cuero y las pieles. Su destreza con los cuchillos despertó suspicacias en su entorno inmediato. Y con razón, ya que Imoen trabajó en secreto para el SI:7 durante un tiempo, como espía y cosas peores. Después de un largo servicio, Imoen ha pasado a la reserva, siendo requerida su presencia únicamente en casos de necesidad.

Atormentada por pesadillas que perduran hasta la fecha, Imoen guarda un secreto que la consume y la lleva a actuar de manera extraña en ocasiones y a desaparecer por largos periodos de tiempo. La súbita aparición de su padre y los rumores sobre las andanzas de su hermana mayor, no parecen haberle dado sosiego, sino justo lo contrario.